Las filas no desaparecen en las casas de cambio de la City tucumana. Continuamente las hileras cubren la vereda de la calle San Martín, el corredor financiero de la capital tucumana, lo que demuestra que el mercado cambiario local sigue registrando un alto ritmo de compra del dólar. Esto se debe a las variaciones en la cotización, que favorecen la adquisición de la moneda norteamericana desde principios de este año por parte de ahorristas y para las especulaciones.
El comportamiento cambiario se encuentra limitado aún por el régimen impuesto por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), por la cual el organismo de recaudación determina mediante la operación on line, la capacidad económica del cliente y los montos en dólares a cambiar.
El parámetro de las operaciones en la plaza local evidencia una leve variación con respecto de los primeros meses del año, con compras que oscilan entre los U$S 1.000 y U$S 1.500 por persona; inclusive los montos alcanzan los U$S 2.000, según informaron las casas de cambio consultadas ayer. "La demanda es igual o un poco mayor que enero y febrero", describió un agente de las sedes cambiarias.
Tras varios meses de elevado nivel de comercialización del billete norteamericano, el mercado provincial renueva a viejos actores de la City. Las filas no sólo se componen de ahorristas o empresarios, sino de los conocidos "coleros", una figura que nace a partir de la denominada "economía sumergida". Son personas que ofrecen sus declaraciones juradas fiscales -aprobadas por la AFIP- para la compra de dólares en las casas cambiarias. Ellos, luego, venden esos dólares a los "arbolitos". El contacto se efectúa en la misma calle. "Cumplimos con las normas de la AFIP. No estamos fuera de lo que pide el organismo", dijo uno de las personas dispuestas para las transacciones urbanas.
La cotización en alza impulsa la aparición de estos "coleros", quienes obtienen un 10% en pesos de las operaciones en dólares. Es decir, de U$S 2.000 que compran, captan $ 200 por hacer el trámite de adquirir los dólares en "blanco". Luego, el "arbolito" comercializa esos dólares a valores mayores en el mercado informal. De ahí las largas colas que todos los días se observan en las casas de cambio: para muchos "coleros", la actividad se convirtió en su trabajo.
Respecto del mercado informal y paralelo, en su paso por Tucumán, el ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Javier González Fraga, remarcó ante LA GACETA que ya no hay que contar como base con el dólar legislado, obtenido en el mercado formal. "Lo han trabado (por el Gobierno) y hoy hay que averiguar cuánto está el dólar paralelo", afirmó. Según el ex candidato a vicepresidente por la Unión Cívica Radical (UCR), en 2011, la diferencia entre estos dos mercados ronda el 20%.
Cierre de semana
En bancos y casas de cambio de la Capital Federal, el dólar al público despidió la semana en $ 4,40 para la compra y un promedio de $ 4,45 para la venta, con un máximo de $ 4,46 en algunas pantallas.
En Tucumán, la compra del billete norteamericano en las agencias cerró a $ 4,48 y $ 4,50, mientras que para la venta, a $ 4,59 y a $ 4,60, una diferencia de más de 10 centavos respecto de los valores de pizarras de las filiales bancarias.
Según consignó la agencia Télam, las proyecciones que manejan los analistas para el resto del mes no anticipan cambios sustanciales en la política cambiaria y algunos informes aseguran que "el esquema oficial no se altera".
En esa línea, los expertos recuerdan que en los primeros 120 días de cada año el dólar oficial sigue subiendo 10 centavos.
En igual lapso de 2010 el billete estadounidense subió de $ 3,82 a $ 3,92, en 2011 pasó de $ 4,01 a $ 4,11 y en los primeros cuatro meses de este año avanzó de $ 4,34 a $ 4,44. Sin embargo, se reconoce que en algunos pasajes el mercado cambiario se muestra algo más entonado, lo que obliga al Banco Central a vender billetes en algunas ruedas.